¿Qué pasa con nosotros?

Es lo que me pregunto cuando casi todo va mal en este pais.

Casi cada dia nos despiertan con una nueva bofetada y aqui no pasa nada. Tragamos, tragamos y volvemos a tragar. Somos unos “derrotaos” que ni siquiera se quejan cuando una y otra vez nos quitan derechos, dinero, sanidad, educacion….Sí, sí sí, la crisis. La dichosa crisis. Pero es que encima tenemos que engullir también como los que no tienen ninguna crisis roban por doquier. Roban a manos llenas y ni siquiera pagan en carcel por ello. Aquí sólo está enchironao el Bárcenas que por cierto le deben de tener como en un “todo incluido” caribeño, o sea, todo tranquilidad y distracciones sin salir del hotel.

¿ÓMO ES QUE NO NOS TIRAMOS A LA CALLE????CÓMO ES QUE NI SIQUIERA NOS PERMITIMOS NUESTRO DERECHO A LA PATALETA???. No se sabe. Aqui no pasa nada. Debe ser una bien trabajada comedura de coco realizada a base de años de mantenernos entretenidos pero semidormidos escuchando de fondo “en estos momentos es cuando más se hace necesario  mantener la calma….y bla bla bla”.

Qué pasa con  la juventud?? Esa que era la que se movía en revoluciones y disturbios para dar guerra y que por lo menos supieran que no nos callamos?. No tá. Está educada en el confort. Está muy educada. A lo mejor se le han pedido muy pocos esfuerzos y les da pereza hacer ahora cualquier acción que les suponga un sacrificio. Además han perdido la fe en sus actos. Creen que no servirá para nada. Aquellos “indignados” de hace un par de años, en vez de coger fuerza y número al recrudecerse la crisis, se han convertido en “resignados” . Ni una triste barricada, ni un humilde petardo.

Y podríamos hacer tanto….!. Ya ni siquiera nos hace falta la violencia, que por otra parte y digan lo que nos digan, está justificada en casos extremos. Desde que existe internet el poder está en el pueblo. Está en la mayoría. Está ahí. Sólo tenemos que acabar de creérnoslo. Solo tenemos que ponernos de acuerdo para joderlos en lo que queramos y ya está. Pero aqui no pasa nada.  Todo está en silencio. El pueblo, por fin, está domado.