Las “perlas” del Sostres

Ayer en El Intermedio se cachondeaban de un escritor de El Mundo. ¡Pues no vino a decir el necio que una vida japonesa valía más que una de Haití!. Decía que perder una vida tan miserable como la que llevaban en Haití era menos valiosa que otra japonesa. Es que de verdad, no sé si es que ya se pasan de listos o es que hay gilipollas en todas partes y en todas las profesiones. Y `por si fuera poco volvió a incidir unos días después en el tema diciendo algo así como que “Si es que en Haití y en los paises sudamericanos quieren siempre que les ayuden, no hacen nada por sí mismos, que cada cual se arregle sus cosas”.

Lo dicho: hay que ser zote :2}:hi):fg)

Sí, es el amigo  Salvador Sostres, que cada vez que escribe suelta una perla. Esto es lo que escribiò a raiz del terremoto en Haití:

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”Eso de Haití es un drama pero el mundo, a veces, hace limpieza. No podemos vivir todos tanto tiempo y sólo los mejores y los que viven en mejores condiciones perduran. El mundo menstrua, como así tiene que ser. No me alegro, de la tragedia de Haití, pero estas cosas pasan y equilibran el planeta. La mayor parte de los que pueden estar en desacuerdo con este tipo de comentarios son pobres muertos de hambre que suerte tienen que éstos que están más muertos de hambre que ellos, de vez en cuando, un mal viento se los lleva.  

Porque si el mundo no menstruara y tuviéramos que repartir la caridad entre todos los pobres del planeta, tarde o temprano todos estos funcionarios, vagos, y obreros que se toman la baja por causa de enfermedades imaginarias, se tendrían que poner a trabajar y los comités de empresa quedarían abolidos por razones de extrema necesidad. Ahora todo el mundo llora con Haití, pero los más solidarios, y los que más lloran, que suelen ser los más inútiles y los más desgraciados, tienen la inmensa suerte que de vez en cuando una tragedia como la presente barre una parte de miseria mundial y los socialdemócratas de nuestra casa vuelven a ser los pobrecitos oficiales, merecedores de toda subvención.

Eso de Haití es una manera uno poco aparatosa -pero una manera, al fin y al cabo- de hacer limpieza en el planeta. Morir es trágico pero vivir en Haití no puede decirse que sea mucho más agradable. Quiero decir que los muertos de estos días tienen, como mínimo, el consuelo de no tener que continuar viviendo en Haití. Si eso hubiera pasado en Europa sí que habría sido un auténtico drama. Quién sabe dónde está Haití. Se puede ser tierno y ser duro. El mundo menstrua y escoge el día, el chorro y el lugar oportuno.”

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PUes bien, yo convocaria a todos los “pobres, muertos de hambre” y que se manifestasen delante de la puerta del señor este. Que irían desfilando y contando toda su tragedia a ver si sentía un poco de empatía.

Parece como un mensaje fascista todo eso de que los fuertes prevalecen. Porque eso es lo que es, fascismo. Disfrazado eso sí, de pensamientos darwinianos absurdos.

Absurdos porque quienes más le sobramos a la Tierra somos los del primer mundo precisamente porque somos quienes lo estamos destruyendo. Asique nada que ver con esa necesidad de “menstruar” y depurarse que él proclama. Por cierto, ni que menstruar fuera algo sucio y superfluo, ni que las mujeres nos libraríamos cada mes de la suciedad e inmundicia que nos sobra. Eso tambien me lo apunto.

Me le imagino al majadero viendo las noticias del telediario sentado en su cómodo sofá de cuero a juego con el estilismo de la habitación y meneando la cabeza resignadamente cuando oye alguna de estas catátrofes , pensando: “La Tierra ya ha dado el tributo necesario para que todo se nivele y podemos seguir flotando los ricos y ahogándose los pobres”.

Y no es que no trate de entender a este señor y su maquiavélico texto. Me tengo por una objetiva empedernida, ninguna mojigata que primero dice lo que tiene que decir sin reflexionar en el trasfondo del mensaje. He intentado entender que puede ser que a él le duela tanto como a los demás estas desgracias pero que llevado por su espíritu periodístico y apegado a la realidad filosófica de la vida intente iluminarnos en estos momentos y consolarnos diciéndonos la necesidad de tales males en los que él cree aún en contra de sus más tiernos sentimientos.

Nada que hacer. No logro entender el por qué no ha pensado en lo que dije al principio: los que le sobramos a La Tierra somos nosotros que por más elitistas y perfectas que sean nuestras vidas y por más dotados por la selección natural que creamos ser, en el fondo no somos más que la escoria que produce los dolores de parto que tiene este planeta y que paren terremontos, huracanes, sunamis y hasta engendros nucleares capaces de convertir este mundo en un sucedáneo de si mismo.


Trabajar dentro, fuera y en medio

Hoy es 8 de marzo, sí, el “Día de la mujer trabajadora”, o “De la mujer”,  que queda más solidario con el trabajo doméstico que se realiza en la propia casa.

Supongo que habrá que seguir celebrando este día para reivindicar los derechos igualitarios que todavía se nos niegan a la mayoría de las mujeres.

¿Qué pasará cuando trabajen tanto los hombres como las mujeres? O sea, cuando ellos trabajen dentro y fuera de casa?. ¿Se pondrá el “Día de la persona trabajadora?, ¿nos anexionaremos al “Día del Trabajador”?.

Yo voto por fuxionar todos estos días junto con el “Dia de la Madre” y el “Dia del padre” en un único día: el “Día del Progenitor Trabajador”. Me explico:

Trabajar en la casa es ingrato, es aburrido, es desagradecido. Trabajar fuera de casa es duro, es estar en la selva, defenderse, luchar por la comida, aguantar a otros simios que te ponen zancadillas y soportar a un jefe muchas veces exigente e insensible. Trabajar en casa y fuera de ella es agotador y muy sacrificado. Pero trabajar dentro, fuera y con hijos es lo verdaderamente difícil. Sólo los grandes superheroes lo hacen. Sólo ellos tienen ese poder. Porque es una tarea titánica, no me digáis que no.

Trabajar tanto y educar a la vez es un esfuerzo extenuante. Significa que durante unos años vas a estar jodido. Que te vas a tener que olvidar de VIVIR con mayúsculas y pasar a otra dimensión: la de vivir para otros  . O la de medio vivir.  Aunque quizá es cuando vas a estar más vivo que nunca. Según se mire y según sea el disfrute paternal.

Esa tarea de titanes la hacemos por ahora las mujeres. Ya no es trabajar dentro y fuera,  es trabajar dentro, fuera y en medio. POrque seguro que estando trabajando dentro o fuera de casa estás educando, estás pensando en qué hará el hijo mientras tus compis o tu jefe te dan más mas trabajo en tu curro. Pensando en recogerle, en llevarle a tal actividad, en adelantar trabajo quizá para el dia siguiente que tienes que llevarle al médico. Con los hijos ya no está delimitada la línea de separación “dentro-fuera”, tu papel de madre está en todos los sitios:  en tu casa, en tu empleo, en tus idas y venidas del trabajo donde te paras para recogerle, para ir a esas reuniones escolares etc.

¡¡BIEN POR TODAS NOSOTRAS!!. Bien por la gran capacidad de sacrificio que tenemos nosotras, las mujeres. Sólo tenemos un defecto: que no nos lo creemos. Que incluso algunas piensan que “las mujeres somos muy malas”. Otras que somos muy envidiosas, desleales, criticonas, quisquillosas….

Si lo somos, y digo “si…”, es porque tenemos esa capacidad de amar, de apasionarnos, de empuje, de sensibilidad que nos hace ser más viscerales que los hombres. ¿Será que nos pasamos y ellos no llegan?, ¿será que necesitamos ser complementarios?. Vale, de acuerdo, pero por favor NADIE es peor que nadie, ningún sexo es más malo, más noble que otro. Son caras de la misma moneda, opuestas pero necesarias para que la moneda tenga valor.