listones de conducta

Un amigo mio siempre dice que cuando se conoce a alguien hay que presuponer que “uno es malo hasta que se demuestre lo contrario”. Lo dice siempre medio en broma, medio en serio, muchas veces le he preguntado si lo dice en serio y dice que sí, al final he llegado a la conclusión de que es sincero.

Siempre me ha parecido un poco descorazonador  pero ahora le empiezo a ver la utilidad y la lógica.

Me he dado cuenta de que espero demasiado de la gente. DE que quizá te decepcionas menos si les presupones más defectuosos que perfectos de entrada. Así lo que sigue siempre será más llevadero. Quizá soy muy exigente, parto desde un punto de vista equivocado, tendría que bajar mi listón. Eso sería ir contra lo que nos han educado, esa moral cristiana que inculca que todos debemos tener buenos sentimientos, honradez y actuar sin egoismo, meditandolo todo para hacer el bien. Porque luego la vida se encarga de enseñarte de que nadie está demasiado preocupado por ser íntegro, honesto y generoso. Y quizá tengan razón, quizá eso es malo para la gente, quizá se tenga que tener un grado mayor de egoismo, de despreocupación para ser felices. Ser bueno cuesta. Ser bueno es preocuparse. Ser bueno es decepcionarte. Seguramente vivirás menos años y cogerás más enfermedades. Lo dicho, creo que ni siquiera para el ser humano como especie es rentable que haya muchos especímenes así. DE hecho creo que quizá los que salen así son los verdaderamente defectuosos.

De cambios y compromisos

Está claro que el modelo de relaciones afectivas de pareja está cambiando de un modo muy rápido, como tantas otras costumbres y modos de vida que han perdurado hasta finales del siglo xx. Se diría que hemos dado un acelerón repentino, un turbo  que nos ha disparado a la estratosfera.

Pues sí, las costumbres del mundo han cambiado radicalmente en estas ultimas décadas y si ya hablé en una entrada anterior de todos los cambios que los inventos del siglo pasado y de éste han visto los ojos de los ancianos, ahora hablaré de esas costumbres que también han caducado, sobre todo de algunas de ellas inamovibles durante muchos siglos.

Y de esas hasta podemos hablar los que rondamos la cincuentena. Porque en cincuenta años el mundo de las relaciones de pareja ha cambiado muchisimo.

Antes en la adolescencia o en la juventud te echabas novio, dejabas a las amigas, pasaban unos pocos y castos años y te casabas. Si tenias trabajo lo dejabas cuando llegaba el primer hijo. Punto y final de la historia. O principio porque luego tenías a la nueva generación, envejecías con el chico que estabas desde los  I8 años y ya tá. Todo muy ordenado, encarrilado, oportuno para la especie humana………y terriblemente aburrido. Bueno, quizá esa percepción sólo la tenemos los que hemos avanzado un poco tambien con las costumbres.

Ahora es otro cantar. En primer lugar los niños y las niñas se relacionan desde los dos años. Cuando llegan a la adolescencia siguen relacionandose en pandillas, tienen un aprendizaje de tres kikis o más antes del novio digamosss…..definitivo y luego y hasta los treintaytantos, se divierten con sus amistades y con el novio a la vez. Huy hasta suena a “menage a trois” y todo jajajjaa. SEgun pasan los años están más con el novio pero porque los gustos diferentes al final separan y es más comodo ponerse de acuerdo con una persona, sobre todo si es tu pareja que con un número mayor de individuos.

Bien sea por lo cara que está la vida o por comodidad, eterna discusión por otra parte, pues se casan o se juntan cuando ellas ya tienen sobrepeso y ellos una más que incipiente calvicie.

Las cosas están que arden en el apartado “hacer entre los dos las tareas del hogar”, eso añadido a las tensiones del trabajo de fuera, el de dentro y el de los hijos que hay que ir cuidando al mismo tiempo, genera un turbio caldo de cultivo  que añadir a la convivencia ya de por sí complicada. Asique ya nadie se casa o se junta con la seguridad de que va a morir con su primer amor. Tienen que saltar muchos obstáculos para ello y muchas relaciones se quedan por el camino.

Por otra parte, eso en cuanto a las que se compromenten para juntarse y vivir juntos para siempre, hay una buena parte que no quiere compromisos.

Se creen muy listos y liberales, a ellos no les va el rollo de las ataduras, quieren ser libres, por lo menos en este apartado. Asique van postergando la edad de elegir al compañero/a de tu vida y llegan a la madurez dándose cuenta al final de que todo requiere de un compromiso. Lastima que entonces ya sea demasiado tarde para algunas obligaciones que les hubiera encantado adquirir en la juventud.

Efectivamente, en la madurez te das cuenta de que todo se ha conseguido a base de comprometerse. Las cosas no salen adelante si no es así. Las raices no arraigan si no se ponen con firmeza y estabilidad.

Pongamos por ejemplo a una pareja: Se conoce, se gusta pero ambos o uno de los dos odia el compromiso. Eso da pie a que todo esté en el aire. A que no haya seguridad, sobre todo afectiva. ¿Como vas a entregar tu corazón a alquien que no sabes si lo va a guardar o te lo va a perder por negligencia?. Uno no se entrega a quien sabe que puede ser de paso. No se arriesga a trabajar por la relación y porque todo salga bien sabiendo que no hay el mismo empeño por el otro lado.  Porque si ya hay que tener paciencia y constancia para llevar una relación comprometida, imaginad lo contrario.

Voy a ir más lejos y a decir que sin compromiso ni siquiera el amor puede surgir, y si surge, Dios ampare a ese ser temeroso de perder a ese amor apático y egoista, siempre inmaduro, siempre deseando que no pase la novedad, lo emocionante y si no….pasar página. Me imagino a ese alma enamorada y comprometida tratando siempre de no aburrir, de no decepcionar, de no envejecer, de no cansar.

Pues lo dicho. Así no se hacen las cosas. El compromiso tiene que existir. Me imagino que compromiso vendrá de “con promesa”, todos hacemos promesas ya sea con la mirada, los actos o la conducta, pero comprometerse es prometerse, prometer que se hará todo lo posible por no tirar la toalla, lo malo es que ahora que se puede elegir, tarde uno tanto en darse cuenta.

En otra entrada seguiré con los cambios en las parejas porque el tema es muy amplio y habrá que dosificarlo.

¡Que yo me quejo por algo!

¿Os habéis preguntado alguna vez por qué cuando tenemos alguna dolencia y vamos al médico esperamos ansiosos que nos encuentre algo?. De acueeerdo, siiiii,  suele ser cuando es una dolencia menor, un achaque, una molestia.

El médico nos examina, nos toquetea y casi siempre nos dice la frase: “pues no noto nada, todo es normal”. Es curioso porque en vez de alegrarnos nos quedamos mustios, abatidos, frustrados. Nos sentimos  quejicas, blandengues, como que somos unos aprensivos, “¡¡el médico tenía que habernos encontrado algo, YO NO ME QUEJO DE VICIO!!” pensamos –“ya verá, ya….seguro que me sigue doliendo y me hará una placa, y entonces…¡¡¡¡ENTONCES SE VA A ENTERAR ESTE CAPULLO!!!”:6] Y nos vamos de la consulta agraviados y ofendidos.

En cambio, si nos encuentra algo…si nos encuentra algo ya es otra cosa, nada que ver…, salimos de ahí más satisfechos que La Legionaria después de una junta de vecinos. Se ha hecho justicia, ¡¡POR ALGO ME QUEJABA QUE UNA ES MUY DURA LEÑES!!:da) .

Casi igual que cuando nos manda una radiografía, más que nada “por si las moscas….”. “¡¡AHORA SÍ QUE SE VA A CAGAR!!, seguro que me sacan la placa con más señales dudosas que  una vieja carretera comarcal”. Y te relajas con la seguridad de que tu honor como paciente quedará definitavemente restablecido tras la prueba.

Lo malo es cuando te dan la placa y les preguntas a los radiòlogos “¿está bien?,”—“Parece normal, ya la mirará el médico”—-“¡¡¡COMO QUE NORMAL!!!  ¡¡ AHÍ TIENE QUE HABER ALGO!!” piensas. Te dan ganas de agarrarle de la bata y decirle con desesperación:”¿¡¡PERO NO ME PUEDE DAR ALGUNA ESPERANZA!!?:2] , ¿ALGUNA PEQUEÑA SEÑAL QUE LLEVARLE AL MEDICO? ¿UNA FISURA, UNA CONTRACTURA, SIQUIERA UNA TENDINITIS…?. TENGO QUE LLEVARLE ALGO OIGA,  QUE VOY A QUEDAR COMO UNA “NENAZAS”.

¡¡¡QUÉ!!! ¿QUE NO?, confesad que todos sentimos algo así. Si es que los humanos tenemos unas cosassss…..:no):-], como se suele decir “si alguien nos entiende, que nos compre”.